Algún día, la tortuga aprenderá a volar
Hace quince largos días, cual pequeño saltamontes, comencé el dificultoso, tortuoso y morboso camino peregrino del reseteo, eo, eo...
-Pero, ¡si sólo era darle a un botón, tontolculo!
Ya está el listo que todo lo sabe.
No. No es lo bisbo (como decía jandrosanz) el pc que la pcona. Para lo primero, he tenido que cambiar el disco duro (el que tenía se había reblandecido tanto que los datos más que grabarse se zambullían. SLOFF. Incluso se organizaban concursos de saltos desde la barra del teclado), amplié la memoria RAM (ahora tiene 1500 cc) y reinstalé el código genético del XP. Desde entonces, no sé si como prueba divina hacia mi sentido de la paciencia y, sobretodo, del humor, he tenido que re-re-re-instalarlo todo unas cuantas veces más: unas por culpa del antivirus, otras por el cortafuegos, todas porque (me imagino) son copias made in Jack Sparrow. El caso es que ahora mi ordenador se cuelga más que George Bush jugando al teto.
Pero esa no es la razón principal del reseteo, ondevapará. En realidad, he tenido que hacer este bajo en el camino porque... ¡estoy embarazado!
Vale, no cuela. Pero ¿a que en General Mola? ¿Que mola más capitán general? ¡Eso no me lo dices en la cama!
Está bien, lo confieso: Estoy de myolastan (puto lumbago) hasta las cejas. ¿Se nota, verdad?
A ver ahora cómo reconduzco esto para darle un toque de seriedad. Está difícil, pero se intentará.
Me estoy muriendo.
Bueno, tal vez me he pasado un poco (espero). Sí, es cierto que me muero (todos lo hacemos cada día, ¿no? Aunque a algunos se les ve con cierta prisa), pero el caso es que a mí la Parqui entoavía no me ha llamado para quedar a tomar unos chupitos. Espera, que tengo trece mensajes en el buzón de voz... ¡Coñio, delete all!
¡Hay que ver lo que hace la abstinencia bloguera, eh!
¿Que qué quiero decir con todo esto? Pues no lo sé. Uno de los efectos secundarios del myolastan es la pérdida de memoria a corto plazo (puto Euribor).
¡Ah, sí!, ahora me acuerdo a qué venía esta tontería de post: Un saludo a ellos, los feos y un besote a ellas, las guapas. Que sepáis que os leo (en silencio, como las almorranas, pero os leo).
Nos vemos después de la publicidad.
(PD: Gracias a todos los que os habéis acercado estos días a comentar. Os quiero, tont@s, buaaa. Joder con el myolastan.)
(PD2: La frase del título no es mía -ya me gustaría- sino de Terry Pratchett, un tipo que además de escribir frases geniales, también escribe libros geniales. Algún día, la tortuga aprenderá a volar. ¡Ja, que pruebe el myolastan!)
(PD3: Este post, por increíble que parezca, no está patrocinado)













srta desconocida dijo
digo yo, mucho callejea este gato...
si estás a lo que estás, pasa pa´casa y ponte a resetear como debe ser, anda, andaaaaa...
;)
bicos
6 Mayo 2008 | 08:57 PM