Vulgarcita
Había una vez un pobre diputado de la oposición llamado Mariano.
Una noche se encontraba sentado frente a la chimenea de su casa en la calle Génova, atizándose un red-bull caducado, mientras su esposa Acebes ojeaba las fotos del "Hola" junto a él, a la vez que lamentaban el hallarse en un hogar sin niños.
-¡Qué triste es que no tengamos hijos! -dijo él-. En esta mansión siempre hay silencio, mientras que en los pisos del populacho socialista todo es alegría y bullicio de criaturas.
-¡Es verdad! -contestó la mujer-. Si por lo menos tuviéramos uno, aunque fuera muy vulgar y no mejor que Pizarro, seríamos felices y lo amaríamos con toda nuestra billetera.
Y ocurrió que el deseo se cumplió.
Resultó que al poco tiempo la mujer se sintió enferma y, después de cuatro años, trajo al mundo una niña mal educada en todo, y más fea que Aznar sin bigote.
-Es tal como lo habíamos deseado –dijo-. Va a ser nuestra querida hija, nuestra pequeña bastarda.
Y debido a su aspecto y modales la llamaron Vulgarcita de España .
(si la veis por ahí, decidle que sus padres tienen muy poca imaginación. O mucha, no sé...).











bantabah dijo
jajajjaj...¿se sintió enferma?
Esto es un cuento, sansar...qué pena que no sea "chino"!(pero me ha encantado)
Hoy... un vulgar beso
4 Marzo 2008 | 07:44 PM