La Coctelera

Postales desde Mongolia

· Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte ·

4 Febrero 2008

El fin de todo

Yo he visto el fin de todo, Hombre Fulminado. He bajado a las entrañas del infierno, y he visto el final. Quien vuelve de un viaje así, por mucho que siga viviendo, es consciente de que una parte de sí mismo ha muerto para siempre.

¿Cuándo ocurrió eso?

En abril de 1945. Mi unidad combatió en Alemania, y nos tocó liberar Dachau. Treinta mil esqueletos respirando. Usted lo conoce por fotografías, pero con las fotos no se hace uno idea de lo que era aquello. Había que estar allí y verlo directamente, había que estar allí y tocarlo con las propias manos. Seres humanos hicieron aquello a sus propios semejantes, y lo hicieron con plena conciencia de lo que hacían. Aquello era el fin de la humanidad, señor Zapatos Buenos. Dios apartó la vista de nosotros y abandonó el mundo para siempre. Y yo estuve allí para presenciarlo.

¿Cuánto tiempo estuvo en el campo?

Dos meses. Era cocinero, de modo que hacía servicio de cocina. Mi tarea consistía en dar de comer a los supervivientes. Estoy seguro de que ha leído historias de cómo algunos no podían dejar de comer. Los más famélicos. Llevaban tanto tiempo pensando en la comida, que no podían remediarlo. Comían hasta que se les reventaba el estómago, y entonces se morían. A centenares. El segundo día se me acercó una mujer con un niño en brazos. Había perdido la cabeza, aquella mujer, se le veía, se sabía por la forma en que sus ojos no dejaban un momento de revolverse en sus cuencas, y qué delgada estaba, tan desnutrida que no sé cómo lograba mantenerse en pie. No pedía de comer, sólo quería que le diera leche al niño. Yo iba a complacerla con mucho gusto, pero entonces me entregó al niño y vi que estaba muerto, que llevaba varios días muerto. Tenía la cara reseca y arrugada, ensombrecida, más negra que la mía, una criaturita que no pesaba nada, que no era más que piel arrugada y pus seco y huesos vacíos. La mujer seguía pidiendo leche, así que vertí una poca en los labios del niño. No se me ocurrió otra cosa que hacer. Vertí leche en los labios de la criatura, y entonces la mujer volvió a coger a su hijo: satisfecha ya, tan feliz que empezó a tararear, casi a cantar, en serio, a cantar de esa forma jubilosa con que se arrulla a un niño. No sabría decir si en la vida he visto a alguien más feliz que aquella mujer en aquel momento, alejándose con su hijo muerto en brazos, cantando porque al fin ha conseguido darle un poco de leche. Me quedé allí parado, mirando cómo se alejaba. Caminó unos cinco metros a trompicones hasta que le cedieron las rodillas y, antes de que pudiera salir corriendo para sujetarla, cayó muerta en el barro.

La noche del oráculo – Paul Auster.

De lo que he leído últimamente... éste pasaje me impresionó sobremanera.

Tags: auster, oraculo

servido por sansar 16 comentarios compártelo

16 comentarios · Escribe aquí tu comentario

lascosasdepepe

lascosasdepepe dijo

el fin del todo,,,,

me gusto tu post,

un abrazo.

4 Febrero 2008 | 07:54 PM

srta desconocida

srta desconocida dijo

Como dijo Frankl (psicólogo y superviviente del holocausto): "el ser humano fue quien inventó la cámara de gas, pero también el que se atrevió a entrar en ella con paso firme, dignamente, cabeza en alto y susurrando una oración."
Capaces de lo mejor y de lo peor... y me apunto ese libro para mi lista de la compra.

:)

4 Febrero 2008 | 08:13 PM

angel-o-demonio

angel-o-demonio dijo

el sentido maternal supera lo imposible!!!
saludos Miau!!!

4 Febrero 2008 | 08:30 PM

sansar

sansar dijo

pepe, me alegro. un abrazo.

sita, yo tb me leí a Frankl. Leyéndole descubrí que hasta en el mismísimo infierno hay esperanza.

angel, pero qué triste, qué triste.

4 Febrero 2008 | 08:41 PM

angel-o-demonio

angel-o-demonio dijo

si,Miau,es tristisimo.Lo del hijo,la madre, y el daño innecesario que nos hacemos los humanos unos a otros,a veces!!

4 Febrero 2008 | 08:55 PM

bantabah

bantabah dijo

Uf

Beso sin palabras

4 Febrero 2008 | 10:41 PM

murakami

murakami dijo

I had been sick for a long time.

4 Febrero 2008 | 10:52 PM

cachog

cachog dijo

Terrible...pero sigue sucediendo, lamentablemente. Irak es un crudo ejemplo. Algún día leeremos alguna historia de iraquies traducida al español y se nos caerán las lágrimas. Mientras tanto lo leemos en las noticias como un acontecimiento más, lejano, repetido, casi sin interés. Es más entretenido saber los resultados del fútbol, no?

5 Febrero 2008 | 01:02 AM

sansar

sansar dijo

angel, por suerte sólo es "a veces", aunque siempre son demasiadas.

bantabah, Sí, uf. bss

murakami, You found the remedy?

cachog, cuando era pequeño, para que me comiera todo el plato, mi madre me chantajeaba con "los niños que se mueren de hambre en África". Nunca creí, ni entonces ni ahora, que salvara a nadie sólo por comerme el plato que tenía delante.
Estoy contigo, pero pienso que cada cosa tiene su momento y lugar.

5 Febrero 2008 | 09:32 AM

meigan

meigan dijo

Joder :| espera que me apunto el libro...
Como no te va a impresionar eso? Qué clase de pena, qué clase de dolor...
Por dios me has dejado sin palabras...
Un beso enorme

5 Febrero 2008 | 11:52 AM

Alicia

Alicia dijo

Ayer por la tarde estuve leyendo fragmentos del juicio de Nuremberg, declaraciones de un fotógrafo catalán, sigue siendo un trozo de la historia que me sigue impresionando, que me duele, pero para que engañarnos, si echamos un vistazo a nuestro alrededor es todo tan desesperanzador, ¿llegará el momento que pararán todas estas barbaries?
Me quedo con la frase: hasta el mismísimo infierno hay esperanza, y añado : ¿sino que sería de nosotros?
petonets

5 Febrero 2008 | 12:49 PM

murron/globos

murron/globos dijo

me encanta Auster. Siempre me deja una sensacíón agridulce en el estómago. Triste pero bello como lo cuenta todo. Y si, el instinto maternal es increible. Ni te imaginas lo que una madre puede hacer por ver a su hijo sonreir, crecer o, simplemente, por verlo nacer. No hay nada que te pueda hacer más inmensamente feliz o más inmensamente desgraciado. Un hijo lo es todo. Absolutamente todo y la relación entre una madre y su hijo es la de la entrega absoluta e incondicional. Besitos

5 Febrero 2008 | 04:35 PM

sansar

sansar dijo

meigan, verás como te gusta. otro beso enorme, guapa.

Alicia, viviríamos en la nada más absoluta. bss

globos, si hay una imagen que resume todo eso que dices, creo que la encontré leyendo ese pasaje. Muy duro, pero también muy tierno. bss

5 Febrero 2008 | 06:40 PM

Danibegood

Danibegood dijo

Realmente impresionante este pasaje.
Llevo un buen rato con la mirada puesta en el vacio y pensando en lo que acabo de leer.
No encuentro palabras.
Aún no he leido nada de Auster pero, por lo que nos has mostrado en tus post,voy a tener que leer algo inmediatamente.

Un saludo!!

7 Febrero 2008 | 10:21 PM

sansar

sansar dijo

cuidado, Auster crea adicción. ;) un saludo.

8 Febrero 2008 | 09:01 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de sansar

Postales desde Mongolia

ver perfil »
contacto »
Con la llegada, en la segunda década del siglo XX, del comunismo a Mongolia, se suprimieron los apellidos para destruir el sistema de clanes, la aristocracia hereditaria y la estructura de clases del país. Setenta años después, con la caída de los comunistas, esta absurda medida se abolió y una gran mayoría de mongoles tuvieron que elegir un nuevo apellido. Muchos decidieron adoptar "Sansar" que en su idioma significa Cosmos.

     Subscribe in a reader

    www.flickr.com
    This is a Flickr badge showing photos in a set called París. Make your own badge here.
    Creative Commons License
     Bitacoras.com

Fotos

sansar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Amigos

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera