¿Y si tal vez...?
-Tal vez sea mejor que se quede en casa.
-Sabes que no me gusta dejarla sola.
-Ni a mí tampoco, pero sólo será un par de horas. Además, desde la terraza del restaurante se ve la ventana de su habitación.
-No sé. Presiento que no disfrutaré de la cena pensando que está aquí, durmiendo sola. ¿Y si se despierta?
-No lo hará; he pensado darle medio somnífero de los tuyos.
-¿Y si entra alguien y le hace daño? ¿Y si se la llevan?
-¡Deja ya de preocuparte! Créeme, las probabilidades de que eso pase son ínfimas. Sería como si nos tocara el premio gordo de la Lotería.
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bantabah dijo
UF! Una probalidad entre diez millones sería suficiente motivo...con eso no se juega!
Inquietante. Qué bien sabes ponerte al otro lado!. Muasssss
10 Enero 2008 | 03:49 PM