Un mundo perfecto
Hola, mi nombre es Madeleine, pero eso creo que ya lo sabéis. Mis amigos me llaman Maddie, me gusta, así que, si queréis, vosotros también podéis hacerlo. Tengo cuatro años y dos hermanos pequeños que además son iguales. Bueno, eso dicen todos, aunque yo veo que Sean es un niño y Amelie una niña. Mis papás son doctores y es una suerte, porque cuando me caigo o me duele algo no hace falta que salga de casa. Es grande, ¿sabéis? Tiene un jardín precioso, cientos de flores y un gran árbol que es amigo mío. Él dice que es muy mayor, aunque nunca me ha querido decir cuántos años tiene. Mi hora favorita es cuando me columpio en sus brazos. Entonces, me olvido de todo y mientras me balanceo veo el cielo reflejado en la ventana de mi habitación. Ahora está gris, un poco triste, pero de todas formas me gusta. Aunque, la verdad, echo de menos los días que hacía sol y las nubes bailaban para mí. En ocasiones veo a mis papás, aunque ya hace semanas que nadie sale al jardín. Desde que volvimos no lo han cuidado y poco a poco se ha ido llenando de hojas secas. Eso me duele y entonces hablo con mi amigo el árbol y se lo explico. Es muy paciente, ¿sabéis? Siempre escucha con suma atención lo que digo y se toma su tiempo para responderme, a veces bastante; pero los días de viento se vuelve muy parlanchín y entonces cuenta cosas muy bonitas acerca de mí que me hacen sonreír. Dice que mi pelo está tejido con los hilos del sol y que en mi ojo favorito viaja un cometa surcando el cielo, como en esa bola de nieve que me regaló mamá. En ella también hay una casita como la nuestra y recuerdo que, una noche antes de acostarme, papá me sentó en sus rodillas y agitó muy fuerte la bola. Los dos contemplábamos en silencio cómo caía la nieve despacito en la casita, que estaba sola allí dentro, pensaba yo, y eso me preocupó. Cuando se lo conté, me dijo: "No te preocupes, cariño; tienen una vida agradable. Viven en un mundo perfecto".
La Escuela de Escritores de Madrid y el portal de viajes y ocio Atrapalo.com han organizado conjuntamente un concurso de relatos de 365 palabras (o menos) sobre lo que uno considere más destacado del año que termina. Los veinte relatos que, al finalizar el plazo el 31 de diciembre, más votos obtengan de sus lectores, pasarán a la fase final cuyo premio gordo será un viaje de una semana a Nueva York.
Pues eso, que si creéis que merezco pegarme por la patilla unas vacas a niuchor y traeros algún sufenir... y, también claro, claro, si os ha gustado mi relato... Votármelo andaaa, vaaaa, vengaaaaa.
Asias ;)













unaovarios dijo
Ya está, votado, suerteeeeee!!!! Besos y ronroneos
14 Diciembre 2007 | 03:01 PM