baraja
Ése viene a por ti. Lo intuyes, pero también sabes que ya no hay nada que puedas hacer. El destino ha repartido las cartas y a ti sólo se te permite jugar una mano, qué más da si es una pareja o un full; ya has robado dos cartas y procuras poner cara de póker. El otro jugador te observa con recelo mientras mira una y otra vez el abanico de naipes que sostienen sus manos. Es hora de poner las cartas boca arriba. La suerte está echada. El que pierda...










flor_deloto dijo
el que pierda .... no quedará tranquilo hasta que vuelva a ganar.
O, no querrá volver a jugar.
O, no es apegado y no le importa.
Who knows, bah!
;)
19 Octubre 2007 | 09:59 PM