Fru-fru
Hoy he tenido una tarde de lo más extraña, casi, casi premenstrual. Mientras hacía la siesta, he tenido un sueño tipo Martin Luther King pero éste bastante más insólito (aunque, ¿hay alguno que no lo sea?). En el sueño, me encontraba una lámpara modelo "maravillosa" en una de las estanterías de Ikea en la sección (cómo no) 'lámparas de fantasía'. El caso es que, la frotaba 'fru-fru' y aparecía un espectro con forma de llama azul y pinta de genio. Era como ese tan estrafalario de Disney pero con la cara del ya fallecido Boris Yeltsin con un chupito de menos. Entonces decía algo, pero como hablaba en sueco o en ruso, no sabía muy bien qué me decía. Eso sí, en todo momento lo hacía con expresión circunspecta (¿qué demonios querrá decir circunspecta?) y yo ponía cara de no entender un carajo, que es una cara más universal. Boris volvía a soltar la misma perorata (¿perorata?, hoy estoy 'sembrao') agitando ondulante el dedo índice frente mío, por lo que imaginaba que me agradecía que lo hubiese liberado etc., etc., y que tenía derecho a pedir un deseo, etc., etc.
"Pe-ro, ¿no-e-ran-tres de-se-os?", le preguntaba yo silábicamente, a lo que él negaba con la cabeza (lo cual me hizo pensar dos cosas: la primera, que él sí me entendía, y la segunda, que parecemos tontos hablando así, silábicamente digo. ¿Por qué lo haremos?). El caso es que volvía a levantar el mismo dedo mientras me miraba con ojos interrogativos, así con las cejas levantadas, y después se hipaba. "Vale, vale, un deseo, ¿no?", le decía. "A ver... La verdad es que... hace tiempo que no... mojo, ejem, y... me gustaría... no sé..., pasar una noche... loca... con una muchacha cuca y, a poder ser, rubia."
El genio me guiñaba el ojo izquierdo (no sé porqué precisamente ese), soltaba una carcajada, hacía una reverencia, pronunciaba unas palabras en sueco o en ruso (ya he dicho antes que no pillaba ni papa), daba una fuerte palmada y todas las luces de Ikea se apagaban durante unos segundos. Cuando volvía la luz (laluz ¿dónde andas?) el genio y su lámpara se habían volatilizado.
Así que, me fui a la sección de los dormitorios y puse a sonar un reloj-despertador. Ya en ésta parte de la irrealidad, con los ojos aún legañosos, en esa tierra de nadie que separa el sueño de la vigilia, donde todo es posible y algo menos, he mirado al otro lado de la cama y, como en los últimos seis meses, la he encontrado tan vacía como mi nevera. Luego me he quedado sentado en el borde de la cama, buscando a ciegas las zapatillas con los pies, mientras me frotaba los párpados. También he bostezado y ha sido en ese preciso instante cuando ha aparecido una preciosa cucaracha rubia por debajo de la puerta. A lo primero, parecía algo cohibida sin saber si volver sobre sus pasos o acercarse a mí; pero, al poco, ha movido sus antenitas de manera sensual y se ha ido aproximando con andares sugerentes cuando, por si acaso, la he aplastado de un zapatillazo.
Asco de sueños.










srta desconocida dijo
encima que la "cuca" iba a por ti, con todo su amor y desenfreno, qué superficialidad la tuya!!!!
:P
16 Octubre 2007 | 06:59 PM