La Coctelera

Postales desde Mongolia

· Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte ·

27 Agosto 2007

Reflejo

Un día, no recuerdo si fue por la mañana o por la tarde, pasé por delante del armario de la habitación y me detuve unos pasos más allá sin saber el porqué. El armario era de tres cuerpos con puertas correderas, una de las cuales, la del medio, era un espejo de arriba a abajo. El caso es que algo me llamó la atención, algo realmente extraño. Volví atrás, hasta situarme frente al espejo, y contemplé el reflejo de mi habitación. La cama desecha, la mesita con su lámpara y un libro de Murakami a medio leer, la cómoda coronada por la tele y la foto enmarcada de unas vacaciones en la nieve, las cortinas azuladas que ocultaban la ventana... y la alfombra a mis pies.
Nada más.
Porque faltaba yo. Es decir, mi reflejo. Y me entró cierto pánico. Pasé de frotarme los ojos a abrirlos tanto que, por un momento, pensé que acabarían cayendo y rodarían bajo la cama a esconderse. Con el corazón latiéndome en la garganta, me dirigí poco a poco al espejo del baño y, no sin cierta aprensión, encendí la luz. Y, sí, ahí estaba yo. Es decir, mi reflejo. Después de lanzar un hondo suspiro (como se suelen lanzar todos los suspiros) me empapé la cara con abundante agua para calmarme un poco los nervios. Lo justo, antes de recorrerme todos los espejos de la casa, comprobar, para mi tranquilidad, que en todos ellos me seguía reflejando y volver a la habitación. En ese seguía sin aparecer.
Enfrentado a la extraña singularidad, extendí una mano temblorosa para tocarlo pero no pude. No había cristal y la mano cruzó sin resistencia la frontera entre la habitación y su reflejo. Atónito por segunda vez, avancé muy despacito hasta situarme al otro lado y miré todo, incluidos los rincones más oscuros, como si acabara de descubrir la tumba de un faraón de una dinastía maldita. Al acabar, mientras pensaba en Alicia , me senté en el reflejo de lo que era mi cama desde donde pude ver lo que era el reflejo del reflejo de mi habitación. ¡Qué paradoja!, pensé.
Poco después, cuando pude reunir el suficiente valor, me levanté y fui recorriendo el resto de estancias en busca de mi reflejo perdido, pero no aparecía. Imaginé que algo urgente e inesperado le debía haber requerido y decidí en ese punto que, ya puestos, lo buscaría a donde fuera que se hubiese ido.
Pero, ¿dónde?
Al salir al rellano, me costó un poco acostumbrarme a la realidad simétrica del otro lado. Bajando por las escaleras, me crucé con la vecina del segundo que, en lugar de darme la espalda, como era costumbre, me dio los buenos días. Y, en el portal, vi al vecino del cuarto empeñado en meter media docena de cartas en su propio buzón.
Y, eso sólo fue el aperitivo.
Nada más salir a la calle, me encontré a un perro chiguagua esperando pacientemente a que su amo acabara de marcar territorio en una farola; un poco más lejos, los coches detenidos en un semáforo en verde, aspiraban el humo por el tubo de escape antes de salir marcha atrás en procesión; dos calles más abajo, un guardia con uniforme rojo se dedicaba a multar los coches bien estacionados mientras tres señores con apariencia de ejecutivos pintaban unos graffiti en la persiana de una tienda abandonada; en el escaparate de al lado, los televisores retransmitían las últimas noticias de la invasión de EE.UU. por parte de Irak y su líder, haciendo un llamamiento a los países árabes para que participaran en lo que denominó "misión de paz por la seguridad mundial".
Muchas cosas, y muy simétricamente extrañas, vi en la búsqueda de mi reflejo, las cuales obviaré para no alargar el relato. En todo caso, decidí invertir mi sentido común y... no tardé en dar conmigo.
(Y, aquí es donde me he quedado. Confieso que no sé cómo acabar el relato, así que... se admiten sugerencias).

Tags: reflejo

servido por sansar 8 comentarios compártelo

8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

srta desconocida

srta desconocida dijo

Estabas a tu espalda, seguro. Te diste la vuelta y te reencontraste. Si es que, ¡¡que manera de perder cosas!!!
suerte que siempre acaban apareciendo las llaves, los números de teléfono, los mecheros y hasta uno mismo. Cuestión de abrir los ojos e invertir el sentido común.

bicos

PD ¡¡Vivan los armarios de tres cuerpos!!

27 Agosto 2007 | 10:33 PM

sansar

sansar dijo

¡¡Y vivan también las casualidades causales!!

27 Agosto 2007 | 10:39 PM

mamporrero

mamporrero dijo

A ver si buscando tu reflejo perdido por ahí te encuentras por un casual con la Angelina Jolie abandonando al guaperas del Pitt para hacerselo con algún coctelero que comienza por "mampo" y acaba por "rrero", o al director del BBVA, es un poné, pidiéndome de rodillas un crédito mientras yo se lo deniego desdeñosamente....
No sé si eso ayudará a encontrar tu reflejo...pero estaría bien...

27 Agosto 2007 | 10:57 PM

sansar

sansar dijo

descuida que si veo a caulquiera de los dos, te aviso.
Por cierto, el otro día me acordé de ti, porque vi por tv a un mamporrero. La verdad es que no tenía ni idea de lo que era. Vaya oficio, jeje.

27 Agosto 2007 | 11:01 PM

Pinto Cadena

Pinto Cadena dijo

Si es que no te encuentras en tu habitacion, pero te encuentras fuera de tu habitacion, tienes forzosamente que cambiar de habitacion para llegar a encontrarte en tu habitacion, pero hay que hallarse.

Je, je.

27 Agosto 2007 | 11:22 PM

sansar

sansar dijo

en eso estamos, en eso estamos...

28 Agosto 2007 | 12:07 AM

Eau

Eau dijo

Diste contigo. Y aprovechaste esa oportunidad única de conocerte; dedicaste varios días a preguntarte todo aquello que siempre quisiste saber sobre ti. Te tenías ahí en frente preguntando los oscuros motivos de algunas de las elecciones tomadas en tu vida que hoy no podias entender bajo el prisma del sentido común, te preguntabas el por qué de cada una de aquellas acciones.

"No lo sé" - te contestaba tu reflejo una y otra vez.- "Tampoco lo sé" -te decía aunque las preguntas fueran cada vez más simples; hasta que a los pocos días decidiste dejar de preguntarte más cosas. No podías entender que tuvieras delante de tí a tu propio reflejo, aquél que pudiera desvelarte el otro lado que tu consciente no conocía y que probablemente era el que regía en los momentos en que hiciste algunas cosas que hoy en día no podrías explicar sensatamente apelando a ese sentido común, y que no pudiera darte una explicación sensata.

"Mira" -decidió un día decirte- "Yo no se de ti más que tú de mí. Tan sólo se que hace unos días estaba como cualquier otra mañana en mi dormitorio y decidí irme de allí" - aquí hizo una pausa para tragar saliva- "Todas esas cuestiones que me preguntas a mí no me han ocurrido nunca. Siempre he sido una persona que he hecho lo correcto, en el momento correcto y el en lugar adecuado, por lo que no puedo responderte sobre las cuestiones que te preocupan y te atormentan. Lo siento." Y añadió "Es que yo siempre he tenido sentido común. Siempre".

Tu abatimiento se cernió sobre tu rostro como una derrota. Y te quedaste mirándole durante largos segundos, implorando tal vez una respuesta que te aliviara a semejante idea.

"Si te sirve de consuelo..." -añadió tranquilamente- "mi vida decía tan poco, era tan vácua, tan ausente de imperfección humana de la que aprender, de superación...que no pude soportarlo más y decidí salir a buscar mi reflejo. Y entonces me encontraste tú a mí."

Hizo una pausa.

"Me sorprende tanto que tú quisieras saber de mí...".

Y desde ese momento cada día en que te mirabas en el espejo dejaste de ver a alguien con el mas completo sentido común del universo. Y empezaste a verte a tí mismo. Con el mismo poco sentido común de cualquier humano.

Y fuiste un poco más féliz.

28 Agosto 2007 | 12:29 PM

sansar

sansar dijo

bueno, bueno, Eau, tu texto, más que un comentario merecería ser un post. Gracias.
Y, acertaste. Ahora soy un poquito más feliz.

28 Agosto 2007 | 06:23 PM

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de sansar

Postales desde Mongolia

ver perfil »
contacto »
Con la llegada, en la segunda década del siglo XX, del comunismo a Mongolia, se suprimieron los apellidos para destruir el sistema de clanes, la aristocracia hereditaria y la estructura de clases del país. Setenta años después, con la caída de los comunistas, esta absurda medida se abolió y una gran mayoría de mongoles tuvieron que elegir un nuevo apellido. Muchos decidieron adoptar "Sansar" que en su idioma significa Cosmos.

     Subscribe in a reader

    www.flickr.com
    This is a Flickr badge showing photos in a set called París. Make your own badge here.
    Creative Commons License
     Bitacoras.com

Fotos

sansar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera