Mi padre
Copio y pego de la wiki :
El Ironman es la prueba más dura y más importante del Triatlón, consta de 3800 m de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de pedestrismo (trote). A esta prueba solo acuden los triatletas mejor preparados del mundo. Los triatletas que entrenan duramente para esta prueba tienen que cubrir grandes distancias de natación, ciclismo y trote a la semana, además de participar en una serie de pruebas clasificatorias para llegar a competir esta distancia, por lo que solo clasificar es motivo de reverencia.
¿Duro, eh?
Hay una edad, cuando eres niño, en que tu padre es Dios. Es el más listo, el más fuerte y el más bondadoso de todos los padres del mundo mundial. En competiciones con otros niños, el nuestro siempre gana por "infinito y uno más". Y punto. Es más, durante ese periodo de cándida inocencia, nos convertimos en su sombra y probamos de imitarlo hasta en el ruido que hacen sus pedos, con el único propósito de robarle algo de esos poderes que mágicamente le hemos otorgado. Es nuestro puto héroe, joder, y nadie ni nada nos podrá hacer cambiar jamás de opinión.
Jamás.
Hasta que un día, uno mismo coge la espada de la adolescencia, le corta los pies de un tajo limpio y certero, y ese padre hasta entonces todopoderoso, invencible y perfecto se derrumbará cual estatua comunista a finales del siglo pasado.
Es ley de crecimiento.
Sólo mucho, mucho más tarde, probablemente cuando ese padre destronado sea sólo un vago recuerdo bajo una lápida llena de hierbajos, volverá a nosotros en su justa medida... y lo echaremos de menos.
En fin.
Todo este rollo, aunque no lo parezca, viene al caso con la cita de la wiki y el vídeo del final.
¿Qué qué puede tener en común tu padre, un triatlón y un vídeo de youtube?
Pues, muy sencillo, estimado lector. La respuesta se llama Dick.
Dick, Dick, Dick.
Dick tiene 65 años y un hijo, Rick, de 43.
Dick y Rick, Rick y Dick.
Se hacen llamar el Team Hoyt .
Suena algo friki pero no nos precipitemos.
Cuando Rick (el hijo) nació, durante el parto y a causa del cordón umbilical que le estrangulaba el cuello, quedó con una parálisis casi total. Los médicos le daban por desahuciado, pero algo seguía vivo.
Sus padres se dieron cuenta de que, cuando explicaban un chiste.., su hijo se reía. No era un vegetal. Gracias a su sentido del humor, a los once años dijo sus primeras palabras a través de un ordenador como el de Stephen Kawking. Ni papa ni mama ni hostias en vinagre, dijo “Go Bruins!”, (un equipo de hockey sobre hielo) y un tiempo después, le pidió a su padre, Dick, participar en una carrera de caridad por un compañero de clase que había quedado paralizado a causa de un accidente de coche. Cualquier padre (yo mismo) habría sonreído, le habría palmeado la mano y se habría ido a la nevera a por otra cerveza. Pero Dick no era un padre cualquiera. No sólo le dijo que lo haría si no que el día de la prueba corrió las cinco millas empujando a Rick en un carro especial. Y ese fue el principio (después, claro, de echar las papas).
El caso es que durante los siguientes 18 años (y hasta la actualidad), Dick y Rick, el equipo Hoyt, han participado en más de 900 pruebas atléticas (¡sí, sí 900!), incluyendo 216 Triatlons (¡6 del tipo Ironman!).
Y os confieso una cosa. No me avergüenza decir que me han caído unos cuantos lagrimones viendo el vídeo.
Por Dick, por Rick... y también por mi viejo.












nurazul dijo
YA te vale...vaya manera de empezar el finde..llorando a moco tendido!!Es muy emocionante ver lo que algunos padres llegan a hacer por sus hijos,la superación en estado puro,el sacrificio y entrega total...precioso.Tu comentario sobre nuestras relaciones paterno-filiales es real certera.Yo al mio lo idolatraba hasta límites insospechados,después empezaron los desacuerdos y aún lo tengo tirado en el suelo y con pocas posibilidades de restauración...ojalá qel tiempo haga que de nuevo lo ponga en un pedestal,aunque sea más bajito.Un beso
7 Julio 2007 | 11:14 AM