Tal día como hoy...
Tal día como hoy hace 40 años todo era algo más confuso que ahora. La mitad de mi yo vivía separada de la otra mitad, digamos que en envases diferentes.
Tal día como hoy hace 39 años era el tío más feliz del mundo. Comía directamente succionando de la teta de mi madre, dormía dieciocho horas al día y me cagaba y meaba encima. Y, a todo esto, sin necesidad de sentirme culpable.
Tal día como hoy hace 38 años seguía siendo feliz, aunque algo menos. No había teta, pero si papillas muy ricas -excepto la de espinacas, eggs-.
Tal día como hoy hace 37 años se jodió el invento. Llegó mi hermanita y me desplazó del centro de atención. Cría hermanos...
Tal día como hoy hace 36 años experimenté mi primer síndrome de Estocolmo cuando en la guardería mi madre me presentó a la que sería mi primera profesora.
Tal día como hoy hace 35 años había llovido parte de la noche y el patio de tierra del cole se llenó de lombrices largas como fideos. ¡Vaya!, por fin entiendo porqué los espaguetis son mi plato favorito.
Tal día como hoy hace 34 años Frank -un vecino un año mayor que yo- me abrió la cabeza en canal de una certera pedrada cuando éste intentaba darle a un gato callejero y yo me interpuse entre los dos. ¡Vaya!, por fin entiendo esa tonta manía que tengo de no interponerme entre un gato y una piedra.
Tal día como hoy hace 33 años aprendí a ir en bicicleta. Desde entonces ya pude decir aquello tan manido de "¡es como ir en bicicleta, por mucho tiempo que pase, nunca olvidas cómo montarla!". Ja, ja... y ja.
Tal día como hoy hace 32 años mi padre me pilló con las manos en el pito y me aseguró que si continuaba por ese camino, "por Cristo que murió crucificado para salvarnos de nuestros malditos pecados", me crecería pelo en las palmas de las ídem. Asustado, lo dejé por un tiempo pero la naturaleza además de sabia y algo putilla es bastante tozuda. Así que opté por la solución que a esas edad me pareció más lógica : afeitarme las palmas.
Tal día como hoy hace 31 años fui consciente que esto de la vida no era como los diamantes o las hipotecas actuales, osease indefinida. Descubrí Madame la Parca. Desde entonces comparto existencia con una crisis permanente y redundante.
Tal día como hoy hace 30 años le di el primer beso en los labios a una chica. Fue todo muy húmedo y para nada gustoso. Por suerte, con los años, la cosa fue mejorando.
Tal día como hoy hace 29 años robé cincuenta y cuatro pesetas de una hucha de la Asociación contra el cáncer. Pero en mi descargo debo decir que fue por una buena causa. Compré un kilo de gominolas -pelín cancerígenas, eso sí-.
Tal día como hoy hace 28 años lloré como una pepona cuando Marco por fin se reencontró con su madre. Luego me enteraría que no era su madre -¡ni siquiera era italiana!- sino una actriz japonesa de dibujos animados. ¡Qué retorcidos!
Tal día como hoy hace 27 años no me acuerdo qué ocurrió, pero "seguro que no fue nada bueno" (mi mamá dixit).
Tal día como hoy hace 26 años entré en el apasionante mundo de las drogas. Mi mejor amigo me enseñó a tragarme el humo de los cigarrillos y yo, a cambio, algunos años después, le enseñaría a tragarse un libro de Paulo Coelho sin anestesia. Para eso estamos los buenos amigos, ¿no?
Tal día como hoy hace 25 años hice mi primera campana en el Instituto. Me volví antisistema.
Tal día como hoy hace 24 años repetí curso. Por las campanas. Es lo que tiene ser antisistema. Y un poco capullo.
Tal día como hoy hace 23 años... A ver, un momento... Sí, sí, sí... No. Nada de particular.
Tal día como hoy hace 22 años batí el récord de duración de una llamada telefónica jamás hecha hasta entonces en mi casa (al día siguiente lo volvería a batir y al otro y al otro, para desconsuelo de mi madre que era quien pagaba la factura). Pues sí, me había echado novia.
Tal día como hoy hace 21 años me libré de la mili por inútil. ¿Es inútil decir que lo inútil era hacerla?
Tal día como hoy hace 20 años Barcelona ya era olímpica.
Tal día como hoy hace 19 años encontré mi actual trabajo, aunque sigo pensando que es temporal. Creo que como máximo hasta que me jubile.
Tal día como hoy hace 18 años... Compré mi primer ordenador personal. Un Amstrad 1512 con disco duro de ¡nada menos 20 megas! Todavía recuerdo las palabras del vendedor: "Este disco duro no lo llenarás en tu vida". No está mal el Nostradamus, ¿eh?
Aquí hay una laguna de 3 años que me da pereza rellenar. No creo que se note mucho, ¿no?
Tal día como hoy hace 14 años me compré el piso. Bueno, en realidad fue el banco quien lo compró y me lo deja prestado hasta que acabe la hipoteca. ¡Qué buena gente!
Tal día como hoy hace 13 años llegaba a casa, fregaba los platos, sacaba la ropa tendida, ponía la lavadora. ¿Sexo? ¿Estáis de cachondeo? No tenía tiempo. Recién me había casado.
Tal día como hoy hace 12 años además de todo lo anterior, un nuevo entretenimiento amenizaba las noches. El berrido de mi primer hijo. ¿Sexo? Volví a montar en bicicleta. Ya dije antes que es una cosa que no se olvida, menos mal.
Tal día como hoy hace 11 años... Berridos estereofónicos. El más peque se había incorporado a la familia. ¡Alé Fignon!
Tal día como hoy hace 10 años mayormente trabajaba y pagaba facturas. ¡Yupi!
Y lo mismo vale para los siguientes seis años.
Tal día como hoy hace 2 años dejé el tabaco. A mi mejor amigo le ha ido peor. Ahora, además de Coelho le gusta Maria de la Pau Jané. Tengo mala conciencia.
Tal día como hoy hace un año... hmmm, ¡ah, sí! Hacía un par de días que había abierto este blog, convencido que no duraría mucho...
Hoy, aparte de escribir esta tontería de post, no ha ocurrido nada de especial -ni siquiera se ha colgado La Coctelera-. Para estar a la altura creo que me cortaré las venas con el cepillo de dientes.
Hasta por celebrarlo.


Cynthia dijo
¡FELICIDADES! Tremendas y abrazos y besos y upas y todo... qué hermoso post.
Tal día como el 17 eso sí, hace ya seis años, yo figuraba pariendo a mi primogénito.
Es emocionante saber que hace 40 años, tan cerca y tan lejos, una madre paría a un amigo.
Besos de cumpleaños
19 Octubre 2006 | 02:43