¿Sirven para algo más?
La primera campaña publicitaria por tv (en España) que me encogió el corazón fue la de TVE de 1989 en el que un perro llamado Pippín se largaba de casa de sus amos porque no le hacían ni puto caso. Y no le hacían ni caso porque todos toditos todos estaban enganchados a la tele. ¿La recordáis? Nunca entendí que una cadena de televisión hiciera una campaña para que se viera menos la tele, hasta que caí en la cuenta. Gracias al éxito que obtuvo, el país entero se enganchó a la caja tonta para poder verlo de nuevo. ¡Ole la coherencia!
De todas formas creo que la campaña fue anterior al boom de las privadas y en la actualidad no veo a nadie plantearse algo parecido. Entre otras cosas porque por encima de todo priman las audiencias y, por otro lado, la tele ya no monopoliza el tiempo libre en casa. Lo que no consiguió Pipín lo ha hecho Internet. Aunque no sé si hemos avanzado en algo.
Después vinieron otras campañas: de tráfico, de oeneges, de la cruz roja (aquel ya mítico spot en el que un niño ofrecía su chupete a otro que lloraba a través de la tele con el Trouble de Coldplay de fondo).
Por eso, lo primero que me ha venido a la cabeza después de enjuagarme la lágrima que me ha caído viendo este extraordinario spot es si, aparte de ponernos la piel de gallina y de que sus publicistas ganen estupendos premios en los festivales de turno... ¿sirven para algo más?


indianing dijo
La primera vez que lo vi, casi me pongo a llorar. Son tristes esas historias, pero si se trata de niños, donde se junta la tristeza con la impotencia, te derrumban.
Estos spots impactantes, como los que citas, supongo -no lo sé- que van calando, que van concienciando a la población. De todas formas en este caso, es lamentable que por parte de los estados no se destine más presupuesto (todo el que haga falta) a la investigación de enfermedades tan dolorosas en todos los sentidos, y no tengan que hacer campañas para que a base de lo que podamos donar los de a pie, se lleguen a paliar plagas como el cáncer.
Ya se sabe, hay cosas más importantes... tampoco me voy a poner demagoga.
Lo que está claro es que tenemos buenos publicistas (¿Quién pagará este tipo de campañas?)
Besos!
15 Septiembre 2006 | 09:17 AM