Es curioso
Es curioso.
Ayer, entre otras cosas, estuve tentado de cerrar el blog. Chaparlo. Se acabó. A la mierda. Bye bye.
Tuve un mal día. Nada de particular. Me rallé. Todo me daba igual. La vida era un asco. Un sinsentido.
Como me leyó hace tiempo una amiga brujita, periódicamente suelo cuestionarme "los fundamentos de las creencias, los valores, los hábitos, las ideas acerca de lo que debo, quiero, puedo y necesito hacer".
Soy algo rarito, ¡qué se le va a hacer!
Me sentí como M.S. Fogg el protagonista de "El palacio de la Luna" que estoy leyendo estos días -gracias lalu, te debo dos- cuando después de perderlo todo y después de varias semanas durmiendo en Central Park, a punto de perecer a causa del hambre y una gripe, lo acaban rescatando in extremis sus amigos. ¡Qué mano tienes Auster, jodido!
Yo no había perdido nada. Sigo teniéndolo todo. Igual que ayer y que anteayer. Que mañana, seguramente. Pero... me sentí vacío. Desubicado. Con el pie cambiado. Solo.
Fue como si en mitad del océano, cogiendo aire, me lanzara al agua y buceara rápidamente hasta el fondo para volver a subir igual de rápido.
Porque hoy ya no ha sido lo mismo.
No sé muy bien porqué. O sí.
Es curioso.


marea dijo
pues vaya, esto también le pasa a mas gente...ánimo, no estás solo...
13 Septiembre 2006 | 01:23 AM