Fila Brasileiro
Tengo un amigo que es matarife. Trabaja en el matadero municipal y, de vez en cuando, me acerco al acabar mi jornada para echarnos una charla distendida, sin complicar mucho los adverbios ya sean de relativo como interrogativos. Matarife y estudiante por las mañanas para arquitecto. ¡Ya ves, apreturas de la vida!, me dice.
Cuando llegó ni reñia las ovejas y ahora se atreve hasta con terneros de media tonelada.
- ¿Sabes cómo se matan? -me preguntó un día.
- No -claro.
- De un martillazo entre los ojos y degüello -contestó haciendo el movimiento con un cuchillo imaginario.
La otra tarde me pidió que le siguiera, que tenía algo que enseñarme. Mi estómago me dijo que me esperaba en el coche. Cuando este quiere enseñarme algo es que hay Matanza de Texas, como poco.
Pero no, esta vez no hubo nada de eso. Nos acercamos a un contenedor metálico de desechos -de esos que luego se llevan para hacer piensos o abono o simplemente para incinerarlos- y abrió la tapa. El contenedor estaba limpio a excepción de un perro solitario al fondo, marrón atrigado, recostado, con los ojos abiertos, vidriosos, y la lengua mordida.
Miré a mi colega.
- ¿Sabes qué raza es? -me preguntó.
- No.
- Es un fila brasileño -dijo, mientras yo hacía cara de no entender.- ¡Uno de esos putos perros asesinos, tío!
- ¿Asesino? ¿Es que mató a alguien?
- No.
- ¿Atacó a alguien?
- No, no.
- ¿Entonces?
- Pues que la mujer del dueño está embarazada y al tío le ha entrado el acojone. ¿Tú has visto lo grande que es?
- Joder, pero si hay sitios para dejarlos.
- Ya, pero es más barata una inyección. Y menos preocupaciones. Además, estos perros son muy posesivos y no cambian de dueño así como así. Al menos debe pesar 50 kilos. ¿Tú, qué dices?
Me quedé mirando al perro pero no dije nada.
- Si hubieses venido hace media hora te lo podrías haber llevado -dijo mientras cerraba la tapa.
Y me acordé, no sé porqué, de un artículo del Reverte.


laluzenmi dijo
hola mongol (cómo mola lo de sansar).
me da la impresión de que he encontrado un doppelganger. que sepas que este post me ha noqueado. te lo dice el dueño de un chucho (mestizo, 40 kilos, adoptado en una perrera). lo tengo un año. pues hoy, precisamente, he soñado que mi perro se moría. que se comía los polvos de un tubo de ensayo de un juego de química que tenía cuando era un crío. y la palmaba. y me he despertado a toda hostia totalmente hecho polvo. yo, que nunca he sido un fanático de los animales (mi mujer sí, antes teníamos una gata, pero iba a su bola). que adopté al chucho éste porque me dio el puntazo. y resulta que le he cogido cariño. menos mal que dicen que cuando sueñas que un ser querido muere, le alargas la vida.
bueno, todo el rollo éste para decirte que lo del post del fila brasileiro es tan brutal y está contado con tanta sencillez, que me has dejado de piedra, tío.
laluz
p.d. ya hablaremos de kevin carter.
17 Julio 2006 | 11:14 PM