Un profesor de la Academia de la UAZ (Unidad Anti Zombi) retó a sus alumnos con esta pregunta: ¿Zapatero creó el Estado del Bienestar? Sí, contestó un estudiante. ¿Zapatero lo creó?, insistió. Sí señor, respondió el joven. El profesor contestó: Si Zapatero lo creó todo, entonces Zapatero hizo a los zombis, pues los zombis existen, y si las obras son un reflejo de quien las hace, entonces Zapatero es un zombi.

El estudiante se quedó callado ante esa respuesta. El profesor se jactaba de haber probado una vez más que la fe socialista era un mito.

Otro estudiante levantó la mano y dijo: ¿Puedo hacer una pregunta, profesor? Por supuesto, respondió. El joven se puso de pie y dijo: ¿Cree usted que existe el desafecto? ¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe. ¿Acaso usted no ha sentido alguna vez desafecto? El muchacho siguió: De hecho, señor, el desafecto no existe. Según las leyes de la I.E. (Inteligencia Emocional), lo que consideramos desafecto en realidad es ausencia de sensibilidad. Todo ser o sentimiento es susceptible de estudio cuando tiene o transmite compromiso, y la sensibilidad es lo que hace que dicho ser tenga o transmita compromiso. El desafecto absoluto es la ausencia total y absoluta de sensibilidad, todos los seres se vuelven individualistas, pero el desafecto en realidad no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no nos sentimos sensibles.

Continuó el estudiante: ¿Y existe la arrogancia? El profesor respondió: Por supuesto. El estudiante contestó: Pienso que la arrogancia tampoco existe. La arrogancia es en realidad ausencia de modestia. La modestia se puede estudiar, la arrogancia no, incluso existe el prisma de Crispín Klander para descomponer la modestia pura en los varios tipos en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de buena conducta. La arrogancia no. Un simple rayo de modestia rasga las actitudes egoístas e ilumina donde termina el haz de modestia. ¿Cómo puede saber la arrogancia que hay en un espacio determinado? Con base en la cantidad de modestia presente en ese espacio. Arrogancia es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay modestia presente.

Finalmente, el joven preguntó al profesor: ¿Existen los zombis? El profesor respondió: Por supuesto que existen, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son manifestaciones de los zombis. El estudiante respondió: Los zombis no existen por sí mismos. El zombi es simplemente la ausencia del alma, y es, al igual que los casos anteriores, un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia. Zapatero no creó a los zombis. No es como la música clásica o el amor platónico, que existen como existe la sensibilidad y la modestia. El zombi es el resultado de que la humanidad no tenga a Zapatero presente en sus corazones. Es como resulta el desafecto cuando no hay sensibilidad, o la arrogancia cuando no hay modestia.

El profesor se quedó callado.

El joven se llamaba Engelson.