La Coctelera

Postales desde Mongolia

· Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte ·

6 Junio 2006

¡Toc, toc!

Hace poco, una buena amiga bloguera me aconsejaba que estuviera atento a las casualidades. Está convencida (y yo también) que nuestra realidad está preñada de puertas que comunican con otras realidades que viajan en paralelo (y no me estoy refiriendo a ninguna del tipo capítulo de la serie "La zona muerta", no). Esas "otras realidades" están en el mismo plano espacio/tiempo que la que disfrutamos, pero por alguna extraña razón no podemos acceder a ellas, salvo que ellas mismas quieran, claro. Sólo entonces, nos podemos dar de morros con una y tener la posibilidad de traspasarla (otra cosa es que lo hagamos). Algunos, en situaciones desesperadas, lo llaman "subir al último tren", da igual si al poco tiempo vuelve a aparecer otro "último" tren entrando por nuestra estación. Sobretodo se trata de aprovechar una buena oportunidad, sea del tipo económico, laboral o sentimental. Aunque yo encuentro más auténtico lo de las puertas, ya que no están obligadas a llevarnos a mejor, tanto en un caso como en otro terminamos por ir de este momento conocido a aquel momento desconocido. Diferente, en definitiva.
El problema que le veo es que yo particularmente tengo serias dificultades para distinguir estas puertas comunicantes. Bueno, para ser sinceros, debo decir que, en general, tengo serias dificultades para "distinguir". Así, a secas. Mi nivel en esta cuestión deja mucho que desear. Sin ir más lejos anoche soñé que me cruzaba con Javier Bardem en una lavandería (¡no preguntéis, por Dios!) y no me daba cuenta hasta que se había ido y alguien me lo hacía notar: "¡Oye, qué ese era el Bardem!". Claro que si hubiese estado despierto seguramente habría respondido: "¡Y a mí qué coño me importa!". Pero es que cuando estoy consciente la cosa no va mucho mejor. Tengo amigos que son capaces de descubrir a un kilómetro de distancia a un famoso de medio pelo en mitad de una carrera de maratón popular, aunque vaya disfrazado. Yo, por no distinguir, no distingo ni a la gente anónima, aun pidiéndome la guía Campsa.
Pues ya no os digo lo de las puertitas.

Para no extenderme, el pasado viernes estuve hablando sobre cine y una de las películas que surgió fue Smoke. Una delicia de historia... Me encantó cuando la vi hace la tira de años y no sé por qué razón vuelvo, ahora ¿porqué ahora?, a desear verla otra vez. Al día siguiente, sábado, alguien en algún sitio de la blogosfera hablaba (¡qué casualidad!) de su banda sonora y, para rematarlo, el domingo en el suplemento de El País, Elvira Lindo acababa (¡no me lo puedo creer, o sea!) su siempre interesante artículo semanal desde Nueva York hablando ¿de qué?... ¡pues de Smoke, como no!
Os juro que no me sorprendió lo más mínimo. Hasta llegué a sentir cierta familiaridad con Harvey Keitel al mirar su foto (no me extrañaría que mañana lo encuentre haciéndome una de sus peculiares fotos frente a la esquina que me ha tocado habitar).
Es como cuando te quedas embarazada, o no puedes, que también pasa, y no ves más que bombos y bombos y más bombos por todos lados. ¿Es que antes no los había?
Por supuesto que sí. Sólo es cuestión de cruzar la jodida puerta.
¡Toc, toc!

servido por sansar 7 comentarios compártelo

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

rafael

rafael dijo

Eso va a ser cosa del maligno, ojo con las casualidades porque ocurren por algo.

7 Junio 2006 | 10:59 AM

srta desconocida

srta desconocida dijo

Todo pasa por algo, de eso estoy convencida, sólo que a veces queremos ver razones que no existen; como dirían los teóricos de la comunicación: hay que aprender a distinguir, hay mucho ruido ambiental, y a veces el mensaje se distorsiona, o lo moldeamos nosotros para que nos diga lo que queremos oir.

7 Junio 2006 | 04:37 PM

Alberto

Alberto dijo

Yo también pienso que todo pasa por alguna razón. De todo lo que te sucede en la vida, de todas las personas que nos vamos encontrando por el camino, de todo se aprende, de todo se obtiene una lección, para bien o para mal. Un saludo.

7 Junio 2006 | 05:52 PM

wallias

wallias dijo

SUgestión...estoy convencido de que autosugestión. Ese tipo de articulos se hubieran publicado igual...sin embargo el que últimamente te apeteciera hizo que le prestaras más atención y en el sedimento de tu memoria aparezcan más resaltadas esas casualidades.

Si no te hubiera apetecido los huieras leido iwal, pero no te hubiera chocado tanto.

O eso o si no llamamos a Iker Jimenez jejejeje

(Es por racionalizar, q conste q yo soy muy impresionable por este tipo de cosas...)

:)

10 Junio 2006 | 03:10 AM

Cynthia

Cynthia dijo

Creo que el sueño con Bardem tiene mucho que ver en todo esto, y no porque sea Bardem ¿no? Creo que muchas veces uno anda en la vida con la atención puesta en donde no debe, concentrado, pero en otra cosa, por eso al final uno no distingue lo importante, porque estaba mirando para otro lado y entonces sólo lo "ve" cuando ya pasó... es como un "autoboicot".

Por eso digo que el sueño tiene mucho que ver... si Bardem "es lo importante" y no el actor, si tu en el sueño eres "la vigilia" y el que te avisa es "lo inconciente" entonces la cosa se lee un poco distinto.

Tal vez tu inconciente está tratando de decir que en tu vigilia estás convencido de que "no distingues", pero en realidad es que estás poniendo la atención en otro lado.

Mensajes del inconciente en un volón de una buena amiga

13 Junio 2006 | 07:10 PM

Cynthia

Cynthia dijo

... perdón, pero veré Smoke... no puede ser una casualidad

13 Junio 2006 | 07:11 PM

sansar

sansar dijo

"La vida es eso que pasa mientras te preocupas por otras cosas"
O eso decía John Lennon.

13 Junio 2006 | 11:41 PM

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de sansar

Postales desde Mongolia

ver perfil »
contacto »
Con la llegada, en la segunda década del siglo XX, del comunismo a Mongolia, se suprimieron los apellidos para destruir el sistema de clanes, la aristocracia hereditaria y la estructura de clases del país. Setenta años después, con la caída de los comunistas, esta absurda medida se abolió y una gran mayoría de mongoles tuvieron que elegir un nuevo apellido. Muchos decidieron adoptar "Sansar" que en su idioma significa Cosmos.

     Subscribe in a reader

    www.flickr.com
    This is a Flickr badge showing photos in a set called París. Make your own badge here.
    Creative Commons License
     Bitacoras.com

Fotos

sansar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera